Ciudadanía Digital, responsabilidad compartida

Este año, el Think Tank DotEveryone de Reino Unido que promueve el uso responsable de la tecnología, publicó el estudio: People, Power & Technology. En este, se dan a conocer datos relevantes sobre lo que los ciudadanos de ese país piensan acerca de la tecnología, entre los temas que me llamaron la atención, se encuentran los siguientes;


  • La mayoría de las personas piensan que internet ha mejorado sus vidas pero no están convencidos de que beneficie a la sociedad en general.

  • Más de la mitad, coinciden en que el sector de tecnología no está suficientemente regulado.

  • Los entrevistados tienen cada vez más conciencia de la forma en que sus datos son recolectados. Sin embargo, las compañías de tecnología no dan a los usuarios información de cómo utilizan sus productos ó, la elección de configurarlos de acuerdo a sus preferencias.


De acuerdo con el podcast: Tommorrow’s World: Meet the Personal Data Superheroes - GDPR, elaborado por la BBC, existe una clasificación de los datos personales y los datos personales sensibles (lo mismo que en nuestra legislación)- estos últimos incluyen aspectos como religión, salud, salud mental, preferencias políticas, orientación sexual, pertenencia a organizaciones, entre otros. Estos datos muchas veces no son compartidos a familiares o amigos, sin embargo sorprendentemente, hay empresas que los tienen en su poder y que los venden y/o utilizan.


Por otro lado, se han dado a conocer estudios de investigación de ultrasonido, en los que se escuchan los sonidos ambientales de un celular. Con lo anterior sería posible determinar dónde se encuentra una persona por el distintivo sonido captado. También se ha demostrado que hay publicidad enfocada a grupos raciales específicos, e incluso con exclusión de género.


Los ejemplos de la forma en la que nuestros datos son y podrían ser utilizados son cada vez más inesperados, son situaciones que hace diez años no nos habríamos imaginado. ¿Qué pasará en otros diez años con nuestros datos? Para entonces nuestros dispositivos móviles junto con nuestra actividad en línea así como nuestros equipos que cuenten con Internet of Things (IoT), sabrán mucho más de nosotros. Sería posible determinar perfiles de usuarios tan específicos que podrían incluir dieta, estado de ánimo, rutinas diarias….


Nunca es tarde para hacer una pausa y realmente cuestionarnos qué queremos que sea para nosotros el mundo digital. Actualmente hay activistas tomando cartas en el asunto, cuyas demandas de información, han logrado hacer que empresas recapaciten y sean más transparentes con los usuarios. Judith Duportail, periodista francesa, hace unos años pidió sus datos a una conocida aplicación de citas después de percatarse que sus “matches” eran de diferente etnicidad a los de su compañera de departamento, con quien compartía edad y ubicación. La empresa de la aplicación de citas le dio 800 páginas de información, que contenía todo tipo de interacciones en línea y de otras aplicaciones. Ella pudo hacerlo gracias a la Ley de Protección de Datos de la Unión Europea.


Ejemplos como el anterior nos dejan claros varios puntos; a medida que avanza la tecnología, nuestras interacciones van acumulando millones de datos. La responsabilidad y uso ético de los datos sólo será posible con una participación y comunicación activa como consumidores, como gobierno y como empresas. Informarnos, cuestionar y exigir como usuarios debe ser una práctica común. Como empresas, se debe contemplar la privacidad de los usuarios y los datos desde el diseño de sus productos y no como un tema a resolver cuando haya quejas. Desde el gobierno, debemos estar a la vanguardia del desarrollo tecnológico, de los derechos de los usuarios y su regulación.


Que internet sea un espacio positivo y de beneficio para la sociedad dependerá de todos los sectores. Las brechas digitales ya no solo existen entre los que tienen o no acceso a internet. Ahora también hay brechas interdigitales, entre los usuarios que entienden y cuestionan la tecnología que utilizan y los que solo la consumen.