¿Es la mensajería instantánea la mejor herramienta de trabajo?

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) de 2019, en México hay 80.6 millones de usuarios con acceso a Internet. De estos, 76.2 millones lo hizo a través de un smartphone. Y de acuerdo con Cristina Múzquiz Fragoso, directora de Docencia en Tecnologías de Información y Comunicación, académica de la UNAM, en México hay 77 millones de usuarios que utilizan Whatsapp, y aunque solo el 3% lo utiliza con fines laborales, ese porcentaje implica más de 2 millones de personas. Durante la pandemia, estas herramientas se han vuelto más comunes para facilitar el teletrabajo; sin embargo, su uso en el ámbito laboral puede presentar nuevos obstáculos para la comunicación y el desempeño.


Dada la rapidez con la que se tuvo que adaptar el trabajo a distancia, muchos hemos recurrido a herramientas que no necesariamente son las más adecuadas, entre ellas, las aplicaciones de mensajería instantánea. A simple vista, es una gran herramienta que te permite mandar mensajes de texto, voz, documentos y fotos a cualquier hora del día, esperando que la respuesta del otro lado pueda ser casi inmediata. Pero, hay otros aspectos que no pueden pasar desapercibidos.


Tener la oficina a la mano en nuestro celular, puede resultar en mezclar información personal y de trabajo por equivocación, además, borra las fronteras entre los tiempos laborales y personales. También propicia posibles fugas de información confidencial, ya que se pueden reenviar los mensajes, hacer capturas de pantallas o enseñar conversaciones a otras personas. Es importante también cuestionar su seguridad, puesto que la información se guarda en servidores de las empresas que pueden estar en otros países e incluso ser hackeados. Además, se tiende a perder mensajes con información importante al recibir gran número de estos en un período corto de tiempo. También, se puede llegar a perder productividad al evitar que los usuarios se puedan concentrar en otras tareas por estar constantemente contestando mensajes.


Las herramientas de mensajería instantánea horizontalizan las relaciones de trabajo, permiten ser más colaborativos y facilitan la comunicación y la transferencia de información. Todo esto puede ayudar mucho a propiciar relaciones laborales productivas y a resolver problemas siempre y cuando se establezcan reglas claras sobre el tratamiento de información, etiqueta de ética y horarios para su utilización. Si sabemos elegir las aplicaciones adecuadas, y si aprendemos a usarlas debidamente, la tecnología puede convertirse en una gran aliada para mejorar la productividad, la conciliación vida y trabajo, y las relaciones laborales.


Suscríbete a mis blogs

Recibe en tu correo mis blogs más recientes

  • Twitter
  • Instagram
  • Facebook icono social

© 2020 Alejandra Lagunes