top of page

Psicodélicos: De la Prohibición al Renacimiento Terapéutico

Durante gran parte del siglo XX, los psicodélicos fueron tratados como una amenaza para la sociedad. Hoy, sin embargo, están siendo recibidos como una solución para algunos de sus problemas más profundos. Sustancias que antes eran vistas como parte de la contracultura ahora ocupan un lugar central en la investigación clínica, el uso médico y la reforma de políticas públicas.


En contextos espirituales, estas medicinas siempre han sido valoradas por su capacidad de disolver patrones rígidos de pensamiento, sacar a la luz verdades ocultas y reconectar a las personas con algo más grande que ellas mismas. Lo que alguna vez se limitó a ceremonias ancestrales y prácticas subterráneas ahora aparece en revistas científicas y obtiene designaciones de “avance terapéutico” por autoridades regulatorias como la FDA.


La llamada “renaissance psicodélica” se desarrolla en múltiples frentes: estudios clínicos que muestran beneficios para la depresión, el TEPT y las adicciones, a menudo superando tratamientos convencionales; laboratorios que mapean cómo estos compuestos reconfiguran las redes neuronales y restauran la plasticidad cerebral; y reformas legales que abren caminos para su acceso terapéutico. Además, estamos transitando hacia una medicina más personalizada, donde la genética orienta las dosis y la terapia se adapta a la neuroquímica individual.


Aun así, describir una experiencia psicodélica sigue siendo como describir el color a alguien que nunca ha visto la luz: no hay sustituto para la experiencia directa. Décadas de estigmas, sumadas a los retos emocionales y físicos que estas experiencias pueden implicar, justifican la cautela. Estas sustancias no son soluciones rápidas ni medicinas suaves. Requieren respeto, responsabilidad, preparación y acompañamiento.


Sin embargo, para muchas personas, atravesar estas dificultades puede convertirse en el catalizador de una transformación duradera: claridad donde había confusión, conexión donde había aislamiento, esperanza donde había desesperanza.


Cuatro Fronteras de Sanación Psicodélica

1. Salud mental: Los psicodélicos y empatógenos muestran resultados prometedores para condiciones como depresión resistente al tratamiento o TEPT. A diferencia de los tratamientos diarios convencionales, estos compuestos ofrecen modelos de sanación más profundos y puntuales, con efectos duraderos después de pocas sesiones bien acompañadas.

2. Adicciones: Los trastornos por consumo son difíciles de tratar, pero los psicodélicos interrumpen los patrones psicológicos y neurológicos que impulsan el comportamiento compulsivo. Pacientes reportan confrontar las raíces de su adicción —trauma, aislamiento o vergüenza— en entornos seguros que permiten resignificación y sanación.

3. Salud cerebral y resiliencia cognitiva: Los psicodélicos pueden potenciar la neuroplasticidad, estimular nuevas conexiones sinápticas y reducir la inflamación, con aplicaciones potenciales en aprendizaje, creatividad y envejecimiento saludable.

4. Bienestar espiritual y existencial: No todo lo que necesita sanación es clínicamente diagnosticable. Para muchos, los psicodélicos ofrecen una vía hacia el significado, la conexión y una relación más profunda con la vida, explorándose incluso en cuidados paliativos y procesos de duelo.


La Iniciativa en el Senado: México a la Vanguardia

En México, presenté una iniciativa de ley para la despenalización y reclasificación de los hongos psilocibes y la psilocibina con fines terapéuticos, así como para la creación de un marco regulatorio que permita su investigación, uso en contextos ceremoniales y acceso controlado para pacientes.

Esta propuesta busca:

  • Reclasificar los hongos psilocibes, extrayéndolos de la Lista I de la Ley General de Salud.

  • Garantizar derechos a los pueblos indígenas, protegiendo sus saberes y prácticas ancestrales.

  • Fomentar la investigación científica, integrando la medicina tradicional con enfoques clínicos contemporáneos.

  • Abrir el acceso a terapias asistidas con psilocibina, con protocolos seguros y acompañamiento profesional.


Esta iniciativa representa un paso hacia la reconciliación entre nuestro legado cultural, la ciencia moderna y el derecho a la salud, poniendo a México a la vanguardia de un movimiento global que ya avanza en países como Estados Unidos, Canadá y Australia.


El camino hacia su adopción terapéutica segura demanda educación, protocolos claros y regulación efectiva.


La creciente evidencia científica sugiere que estamos ante un cambio de paradigma: una nueva manera de entender la conciencia, la salud mental y el potencial humano.


Este movimiento no se trata solo de aliviar el sufrimiento, sino de reconectar con lo que hace que la vida tenga sentido.

ree

Ale Lagunes

X: @alelagunes

Instagram: @alejandralagunes_

Linkedin: alejandra lagunes 


 
 
 

Comentarios


bottom of page