Salud Digital, Retos y Acciones

La Cuarta Revolución Industrial, sigue transformando nuestras acciones e interacciones en todos los ámbitos sin excepción. El uso de tecnologías de la información y comunicación en el sector salud ha aumentado con el objetivo de mejorar la relación médico-paciente-sistema de salud reduciendo costos. Desde hace años se utilizan equipos de cómputo para registrar el historial médico de pacientes, dar seguimiento a las actividades hospitalarias, entre otros. Sin embargo, falta mucho por implementar en este sector en el ámbito público.


Los retos que se presentan, son de diversa índole e igualmente importantes, resulta necesario avanzar en distintos de ellos a la vez. Uno de los aspectos a considerar, es el marco regulatorio al que la salud digital estará sujeta. De acuerdo con el estudio “Salud digital el marco legal y regulatorio en México. Avances y retos” de Éctor Jaime Ramírez Barba y Carlos Arias Guzmán, es necesaria una política pública de Salud Digital, así como regulación y normas dinámicas que permitan la innovación del sector y resguarden la información sensible de los usuarios.


Lo anterior proporcionará a pacientes y médicos comunicación constante, mayor acceso a la información y más interfaces de consulta. Además, propiciaría una mejora en servicios de vigilancia sanitaria, investigación en salud y eficiencia en los servicios. La regulación permitirá la creación de un terreno fértil para el desarrollo de estas actividades.


Otros de los aspectos importantes a tener en mente, son la inclusión y alfabetización digital. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) de 2019, 43.6% de los hogares mexicanos aún no contaban con acceso a internet. Y la diferencia de conexión a internet en zonas urbanas y rurales es de 28.9 puntos porcentuales, con un 76.6% en las zonas urbanas y 47.7% en las rurales. Los datos son más alentadores si se hace un análisis de los usuarios conectados a internet, cuya población de seis años o más representa el 70.1%.


Es imprescindible considerar hacer la transición hacia los servicios de salud digital con un modelo mixto que a la vez permita propiciar igualdad de condiciones, así como aumento de la alfabetización digital necesaria para utilizar estas herramientas.


En México, ya se han realizado interesantes esfuerzos en esta materia. Durante 2016 y 2017, la Estrategia Digital Nacional de la Oficina de la Presidencia de la República, realizó un proyecto piloto denominado Mi Salud, en el que se promovió material para promover la salud a mujeres embarazadas y con hijos recién nacidos a través de mensajes de texto. Se canalizaron más de 169 casos a la línea telefónica 01 800 Materna y se dotó de información administrativa y de bebés a más de 5 mil beneficiarias.


Donde están las prioridades, está la voluntad política. Derivado de la emergencia sanitaria que vivimos, nos queda aún más claro que debemos cambiar la forma en la que el gobierno interactúa con sus ciudadanos en temas de salud. Que, si bien 1 de cada 4 adultos mayores pudieron ser registrados en línea por sus familiares para ser vacunados contra el covid-19, todavía falta llegar al 75% de ellos. El esfuerzo hacia una salud digital debe ser transversal, con activa cooperación de distintas entidades de gobierno y de distintos niveles del mismo. Asumamos este reto con la apremiante necesidad de su importancia, no tenemos tiempo que perder para actuar con responsabilidad.


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