Construir el futuro empieza por proteger la vida en el planeta

Los efectos del cambio climático no solo nos están alcanzando a los seres humanos. De acuerdo con un reporte de la IPBES, el ritmo al que las especies se están extinguiendo se ha acelerado y lo que conocemos como el “mundo natural” se ha deteriorado a niveles sin precedentes: un millón de las ocho millones de especies identificadas, se encuentran amenazadas o en peligro de extinción. Hay 5 elementos que provocan los mayores impactos negativos en la naturaleza a nivel global.

  • los usos de la tierra y el mar: la sobre explotación de organismos;

  • la contaminación - particularmente la relacionada con los plásticos;

  • la presencia de especies foráneas invasoras; y

  • el cambio climático

De estos, el cambio climático se ha identificado como uno de los factores directos de la pérdida de la biodiversidad. Para el científico Robert Watson, resulta imposible intentar solucionar del cambio climático sin abordar la pérdida de la biodiversidad y el cambio climático conjuntamente.

Esta semana, conmemoramos el Día Mundial de la Vida Silvestre con el lema “Garantizar el sostenimiento de la Vida en la Tierra”y nos recuerda la urgente necesidad de  combatir la disminución de especies y la destrucción de ecosistemas por la actividad humana.

Y es que además, las tendencias actuales de pérdida de biodiversidad representan un serio obstáculo para alcanzar 35 de las 169 metas de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, particularmente de aquellas relacionados con la pobreza, el hambre, la salud, el agua, el clima, los océanos y la tierra. Para México, es muy relevante ya que es uno de los 17 países en el mundo considerados megadiversos. Esto significa que nuestro país alberga a más del 10% de plantas y animales que existen en el mundo. Sin embargo, al día de hoy en nuestro país existen 2,587 especies en riesgo.

Diversos medios nacionalesy extranjeros reportaron en 2019 que México se encuentra en los primeros lugares del mundo en número de especies amenazadas y con la mayor tasa de pérdida de biodiversidad.   Este es un llamado a reforzar las acciones del Estado para proteger la vida de estas especies y sus ecosistemas. Y es justamente el objetivo de la iniciativa que presenté en el Senado.

Lo que propongo es adicionar una fracción al artículo 22 BIS de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente para que las actividades destinadas a la preservación de las especies de poblaciones de flora y fauna silvestres en peligro de extinción y la conservación de su hábitat se consideren prioritarias para efectos del otorgamiento de los estímulos fiscales.

Para la Profesora Sandra Díaz, “las contribuciones de la naturaleza y la biodiversidad a los humanos representan una herencia común y la red de protección para la vida humana más importante”. Una red que hemos estirado casi al punto de romperla. Reparar esta red es una responsabilidad ineludible con nuestro país, con el mundo y con las futuras generaciones.